miércoles, 22 de agosto de 2012

Atardecía en Gijón...









 
     Paseando por Gijón mientras atardece, el sol como un corazón igneo de llameantes brazos que se extienden intentando no caer tras los edificios y dar paso a la noche. Mientras, las nubes se colorean de rosas, naranjas y violetas en el cielo infinito sobre el mar y la arena que reflejan sus colores en sinuosas ondulaciones. La bandera es ondeada antes de que caiga el sol por una suave, muy suave brisa que anuncia la llegada de la noche. Las farolas ya están encendidas y mi paseo continua a lo largo de la bahía mientras un cielo dorado de nubes resplandecientes se extingue para dar paso a lilas y añiles crepusculares.

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